(publicado originalmente el 12 de noviembre de 2018 en tumblr)
A modo de catarsis y porque acaba de ser mi cumpleaños quisiera
compartir lo siguiente: el año que pasó fue uno de mis peores años
(también hay que entender y compartir lo malo que nos sucede, no siempre
nos van a pasar cosas buenas). Dos personas que apreciaba y quería
mucho me hicieron mucho daño (una tras otra), física y mentalmente
estuve muy inestable (a pesar de no dejar de hacer actividad física),
estoy cada vez más aislado (mis intentos por conocer gente nueva
fallaron), perdí varias oportunidades y solo saqué fotografías dos veces
al inicio del 2018 (después de una mala racha que llevo arrastrando
desde finales del 2016). Mis prioridades en la vida son muy escapistas,
sentimentales, melodramáticas, sencillas y nada prácticas: estar bien
con las personas que quiero, seguir conociendo y compartiendo todo tipo
de arte y sobre todo crear algo que considere valioso, seguir adelante
con mis fotografías o con algún tipo de creación artística. Si algo en
ese rubro falla me siento devastado y perdido a pesar de que sean cosas
que no me van a dar nada más que satisfacción interna. Tengo otro
problema, algo que me afecta demasiado: me duele mucho la gente, sean
estos familiares, amigos, conocidos y desconocidos pero aún me duele más
que estuve o estoy en riesgo de matar a mi artista interior por dejarme
afectar por eso mismo. También me duele mi contexto artístico, no saben
cuanto artista se está muriendo a causa de toda esta histeria de
egocentrismo y exhibicionismo egoísta propia de nuestro tiempo (muchos
de ellos no lo saben tampoco, hay algunos que dudan sobre lo que están
haciendo pero los halagos y la idolatría los vuelven a meter en esa
espiral contemporánea). En mi campo quisiera ser claro al respecto, hay
varias cosas que me pasan por la mente cuando veo lo que sucede hoy en
día con las fotografías de desnudo artístico (o con lo que se pretende
que lo sea), y me volvió a caer el veinte ahora que estoy leyendo más
acerca del tema y después de haber asistido a un taller hace poco
tiempo. El mayor problema que enfrentan los fotógrafos de ese tema hoy
en día es el auge del egocentrismo, la idolatría y la construcción (o
destrucción) de egos (miniestrellas), una problemática que bien puede
ser analizada desde las obras de arte pero que en su mayoría termina por
consolidarse haciendo que no exista obra solo una mera imagen, una mera
complacencia, una mera estetizacion sin ninguna reflexión al respecto.
También el problema es la sobre-explotación de lo pornográfico y el
erotismo que acaba por minar la importancia de la obra en sí y que sin
embargo aumenta el egocentrismo (nuevamente) del modelo fotografiado (e
incluso acaba por nublar la visión del creador). Me sorprendió algo que
leí sobre el desnudo artístico como campo y forma del arte, de cómo este
resulta falso si no despierta el deseo erótico y de cercanía con los
cuerpos (pues eso es prueba de la humanidad de dichas representaciones),
y tal vez tenga toda la razón, sin embargo todo el esfuerzo que han
hecho los artistas para que el desnudo se eleve como una forma de arte y
no como una simple subcategoria del mismo hoy en día se reduce al
morbo, a una falsa lucha contra lo académico y lo preestablecido, y a la
mera complacencia egoísta (que no se confunda con el ego artístico). Me
explico, el desnudo y la búsqueda de su representación puede ser tan
variado: No solo es poner un cuerpo bonito o agradable o que sea objeto
de deseo sino que además puede representar fragilidad, dolor físico y
espiritual, terror, violencia, angustia, una lucha entre la carne y el
espíritu y el alma, una aceptación por nuestra forma física en el mundo,
el conflicto y unión entre la naturaleza y el hombre, la relación entre
el cuerpo y el espacio físico, poder, sumisión, catarsis, el éxtasis,
podredumbre y lo efímero (las vanitas), lo grotesco, lo deforme y
diferente, la animalidad (el sudor, la piel, los fluidos, las
secreciones físicas y mentales), lo abstracto, los patrones visuales,
los usos y desusos del cuerpo en la sociedad, la imaginación, el alma,
el mundo daimonico y los sueños, así claro está como lo erótico y lo
pornográfico, lo irreverente, la sátira, entre muchas otras cuestiones.
Hoy el motor es simplemente el morbo y el exhibicionismo sin ningún tipo
de trabajo de por medio mas que el de agradar. Los desnudos se
confunden y se reducen a un solo tema además de que ahora no solamente
depende de la visión del creador sino de la aprobación y desaprobación
del modelo y de una burbuja social egocéntrica los cuales más que ayudar
y enriquecer esta forma de arte la están volviendo prácticamente
demasiado monotemática y sin vida. Es muy extraño que con tanto
fotógrafo y tanto modelo suelto esto sea lo que suceda, pues al ser más
personas las que se dedican a esto (incluso al formar pequeños
colectivos) la variedad de temáticas y estilos debería predominar y no
sucede así. Yo mismo he caído en eso y a pesar de que estoy consciente
de que mi trabajo hasta ahora ha sido introductorio, cada vez me es más
difícil encontrar el cómo (el qué ya lo tengo) entre tanta “competencia”
que ya existe…























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